¿Hasta dónde nos llevará el progreso?

¿Hasta dónde nos llevará el progreso?

El impacto que ha generado la tecnología en las últimas décadas nos ha llevado a superar los límites del ser humano, esta evolución plantea desde la longevidad hasta un universo consciente que domina los métodos de intercambio de información dice el futurista Raymond Kurzweil jefe de ingeniería de Google, pero si el progreso es un proceso continuo ¿hasta dónde nos llevará?

Cuando hablábamos de progreso hace 20 años se trataba de tolerancia, no necesariamente había que involucrarse con la tecnología para llevar una vida tranquila y productiva, sin embargo, hace 20 años conceptos como el open source, cloud computing o social media estaban iniciando y sólo algunos previeron el potencial que tendrían para el desarrollo de una sociedad.

En la actualidad estos conceptos forman parte de nuestra vida cotidiana a tal punto que cambiaron la noción del progreso, pasamos de convertirnos en personas “tolerantes” a convertirnos en personas que “celebran las diferencias” para darle paso al verdadero bienestar y desarrollo social actual, es decir, que no importa el quién sino el qué y cómo transformaremos al mundo y la tecnología se ha vuelto el principal habilitador para lograrlo a través de herramientas que desbloquean el potencial de cada individuo a niveles inimaginables.

La utopía transhumanista:

“Usada sabiamente, la tecnología puede propiciar un futuro de superinteligencia, superlongevidad y superfelicidad. Sin embargo, abundan los escollos” dice David Pearce cofundador de la Asociación Transhumanista  Mundial una organización que aboga por el uso ético de la tecnología, como la inteligencia artificial para expandir las capacidades humanas.

Pearce da ejemplos de los últimos pasos en la dirección poshumana como los es: Watson un supercomputador diseñado por IBM que mediante el procesamiento de la Big Data y de la computación cognitiva logra facilitar la toma de decisiones humanas, desde la compra de una empresa hasta acertar en un diagnostico médico. Las prótesis externas para reducir una discapacidad también son un gran logro de la biotecnología como es el caso del primer ciborg: Neil Harbisson el cual tiene integrado un dispositivo electrónico en su nuca que traduce los colores en sonidos.

La confluencia de ramas como la nanotecnología, la biotecnología, la ingeniería genética, la inteligencia artificial, la clonación terapéutica, la farmacología o la ciencia espacial, que pronto, según futuristas como el ingeniero de Google Ray Kurzweil, cambiarán el mundo tal como lo conocemos. Porque la tasa de avance tecnológico es exponencial y, gracias a ello, dice Kurzweil, el ser humano se librará de las cadenas biológicas.

La revolución de la edición de los propios genes anuncia una era en la que la rápida edición de nuestro propio genoma puede ser una norma, algunos ejemplos en esa área son los del Buck Institute, en San Francisco (EE UU), que ha conseguido multiplicar por cinco la esperanza de vida de un tipo de lombrices de laboratorio, o el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) en España, que ha duplicado las posibilidades de sobrevivir de unos ratones que envejecían más rápido de lo normal. Otro centro de referencia es el Instituto Max Planck, en Alemania, donde han concluido, entre otras cosas, que los genes de las madres son determinantes para vivir más años. Prolongar la vida se ha convertido también en otra de las ambiciones de Silicon Valley, como demuestra el hecho de que Google haya creado una empresa dedicada a ello (California Life Company).

El panorama completo:

“Se ha avanzado muchísimo, pero no es nada comparado con lo que vamos a ver en adelante. En los próximos 20 años, experimentaremos más cambios que en los últimos dos milenios” dice José Luis Cordeiro, cofundador de la Asociación Transhumanista Venezolana, científico y profesor de la Universidad de la Singularidad de Silicon Valley, Cordeiro cree que la inteligencia artificial alcanzará a la humana en menos de dos décadas y que los cerebros artificiales vendrán a complementar a los humanos, no a sustituirlos.

“Veremos una explosión de nuevas formas de vida inteligentes” asegura Cordeiro. Surgen términos como los bio-orgs (organismos modificados proteínicamente), los geborgs (modificados genéticamente), o los silorgs (organismos basados en silicio) una nueva fauna creada a partir de la tecnología y que actualmente estamos asistiendo para la existencia de los llamados transhumanos.

La humanidad está a punto de dar el salto a la poshumanidad. ¿Estaremos corriendo el riesgo de que estos mismos elementos y avances tecnológicos que nos han elevado a la cumbre del progreso, sean los mismos que nos expulsen de nuestro propio futuro?

 

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